Excelente libro, por donde se lo mire y se lo lea, una de mis primeras recomendaciones.

EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS, Leonardo Padura, leído en 2012

 

TROTSKY: : En Kronstadt (Trotsky bien lo sabía) la Revolución había comenzado a devorar a sus propios hijos y a él le había correspondido el triste honor de haber dado la orden que inauguró el banquete.

La inflexibilidad con la que había actuado (generalmente apoyado por Lenin) quizás se justificaba en aquéllos años. Pero ahora, al revisar sus actitudes, no podía dejar de preguntarse si, de haber tenido la desvergüenza y la astucia necesarias para abalanzarse sobre el poder tras la muerte de Lenin, no habría terminado conviertiéndose, él también, en un zar pseudocomunista.

Aunque hacia mucho que Trostky había superado el temor a la muerte, los gentíos exaltados siempre le obligaban a recordar el que había rodeado a Lenin en septiembre de 1918 y del cual había salido la mano armada de Fanny Kaplan.

PERVERSION DE LA UTOPIA: Lo cierto era que escribiendo y leyendo sobre como e había pervertido la mayor utopía que alguna vez los hombres tuvieron al alcance de sus manos, zambulléndome en las catacumbas de una historia que más parecía un castigo divino que obra de hombres borrachos de poder, ansias de control y pretensiones de trascendencia histórica, había aprendido que la verdadera grandeza humana está en la práctica de la bondad sin condiciones, en la capacidad de dar a los que nada tienen, pero no lo que nos sobra, sino una parte de lo poco que tenemos. Dar hasta que duela, y no hacer política y pretender preeminencias con  ese acto, y mucho menos, practicar la engañosa filosofía de obligar a los demás a que acepten nuestros conceptos del bien y de la verdad porque (creemos) son los únicos posibles y, porque, además deben estar agradecidos por lo que les dimos, aún cuando ellos no lo pidieran.

Y aunque sabía que mi cosmogonía resultaba del todo impracticable (y que carajo hacemos con la economía, el dinero, la propiedad, para que todo esto funcione? (…) me satisfacía pensar que tal vez algún día el ser humano podía cultivar esta filosofía, que me parecía tan elemental, sin sufrir los dolores de un parto, el trauma de la obligatoriedad: por pura y libre elección, por necesidad ética de ser solidarios y democráticos. Pajas mentales mías ,,,”

KRUSCHOV y ZHUKOV: LA carta de triunfo de Kruschov había sido el ejército. Los militares veían en Beria el posible continuador de Stalin, que se había robado los méritos de la victoria militar contra el fascismo, obtenida a pesar de Stalin, a veces hasta en contra de Stalin. Kruschov supo utilizar a su favor la investigación  sobre los grandes botines de guerra que muchos de los generales se habían llevado de las zonas ocupadas de Europa del Este. Beria tenia en sus manos un documento donde se contabilizaban  los cientos de abrigos de pieles, las decenas de cuadros del Palacio de Postdam, los muebles, tapices, alfombras y otros objetos de valor que el héroe Zhukov había traído consigo al final de la guerra. Aquel documento le había costado al Mariscal ser degradado y alejado de Moscú. Pero el teniente general Kruschov y el General Serov había hecho lo suyo y sabían que le esperaba el mismo destino que al Gran Mariscal. Fue Serov, de acuerdo con Kruschov  quien incitó a sus compañeros a dar el golpe de mano contra Beria…

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