LIBRO CAZADORES DE CANGUROS de JORGE ASIS
Buenas descripciones …
Leído en 2016
No debe, amigo, escatimarle atención a los charlatanes, ellos llevan bolígrafos, cuadernos, peines, sin embargo ese desfile inacabable representa apenas el marco, porque el verdadero espectáculo de San Francisco Solano lo brindan las caras, las arrugas patéticas que surcan pómulos curtidos, las sonrisas inadmisibles de bocas desdentadas, los cuerpos artísticamente deformados, miradas espléndidas de amargura que denuncian décadas de dilapidaciones, despojos terribles, injusticia atroz, desigualdad extrema, vigencia estricta de la dictadura de la miseria.
Pero, ojo, de miseria de clase media aquí se habla, algo decorosa y pulcra que conserva por lo menos la esperanza de la vergüenza.
¿Piensan los canguros, Turco?, los canguros no piensan, los canguros obedecen, aplauden, actúan. No estoy del todo convencido, mi viejo. Por ejemplo, ¿que te parece que piensan cuando se miran en los retratos? Supongamos que un canguro está solo y se mira en la pared, ¿que piensa? ¿eh? A ver, juéguese, piense un poquitín el gran maestro también, vamos que tiene que ser capaz. Lo sobraba: ¿se siente grande el canguro cuando se mira? ¿importante? ¿acaso te parece que el infeliz podría pensar que pudo haber sido un hombre famoso, tapa de revista? ¿o tal vez pensás que no tiene fantasías de canguro? De campeón de medio medianos, de cantor de moda, sonriente político. Otra cosa, para vos ¿el canguro sabe que es un canguro?.
Ocurre que a los 39 años llegue a la conclusión de que todas las mujeres son, a lo sumo, iguales. Hay pequeños matices pero todos son secundarios, mas o menos histéricas, mas o menos calentonas, mas o menos ansiosas, mas guita como la Inglesa, menos guita como cualquier guaranga, a todas tenes que hacerles siempre la orden, o te la hacen. El amor es una mutua orden. En el fondo son todas iguales, no hay que decírselo a las minas porque te dicen machista, lo que pase es que nosotros también, con mayor o menor rayadura, somos todos iguales, los tipos cada vez venimos peor, hay que reconocerlo, pero a las minas nunca se lo digas. Todas iguales, Rivarola, sí: pero la Gallega es mejor, porque es mía. Y Silvia es mejor, porque es tuya, aunque tengas kilombos, a mi no me hagas la orden, no…