
Libro 4.3.2.1. de Paul Auster leído en el primer semestre del 2018
AMBICION: Esa era la verdadera diferencia, ni mucho ni poco dinero, ni los logros de una persona ni sus fracasos, ni comprar una casa mas grande o un coche mas caro, sino ambición. Eso explicaba la razón de que Browenstein y Salomon consiguieron pasar por la vida con relativa paz porque no los atormentaba el maleficio de la ambición. En cambio su padre y el tio Don se consumían por sus respectivas ambiciones, que paradójicamente empequeñecían su mundo y lo hacían menos cómodo que el de los que no cargaban con la desgracia del maleficio, por la ambición suponía no estar nunca satisfecho, ansiar siempre algo más, seguir continuamente adelante porque ningún éxito sería nunca lo bastante grande para saciar la necesidad de nuevos triunfos de mayor envergadura, la compulsión de convertir, dos en tres …
COMUNISMO: El comunismo nos da tanto miedo que haremos lo que sea para pararlo. Aunque signifique ayudar a gente peor que los comunistas.
NOMBRES DE LOS HIJOS: el mandamiento de no poner a los niños nombres de padres, abuelos y parientes vivos era una ley que cumplían hasta los judíos no practicantes, lo que explicaba la letra de diferencia entre Rose y Rosa.
LOS 14 AÑOS: ..sabía como manejar a muchachos de 14 años porque comprendía que esa era la peor edad posible en el calendario de la vida humana, y por tanto todos los que tenían esa edad eran seres confusos y fracturados, ninguno de ellos niño y tampoco adulto, ni muy bien de la cabeza ni a gusto con su cuerpo sin desarrollar.
INDIFERENCIA: A Ferguson no le importaba .. lo que Imhoff pensara de él si lo rechazaba para el puesto,… estaba en una posición de absoluta indiferencia, y la indiferencia confería poder, pensó Ferguson, y fuera cual fuera el resultado de la entrevista no iba a permitir que lo mandoneara aquel repugnante saco de altivez de malos modales.
QUERER: … y a los que quería los quería de la forma que se quiere un perro, con todas las partes de su ser, nunca juzgando, nunca condenando, nunca pensando mal de ellos, sencillamente adorándolos y regocijándose con su presencia, porque dependía absolutamente del pequeño grupo de personas que lo quería …
OLVIDO: Tienes que aprender lo más posible, Archie, le dijo en una ocasión, y luego olvidarlo, y lo que no puedas olvidar constituirá el fundamente de tu obra.
TRABAJO PERIODÍSTICO: es a la vez un compromiso con el mundo y un refugio del mundo. Si Ferguson pretendía hacer bien su trabajo, tendría que aceptar los dos elementos de la paradoja y aprender a vivir en un estado de doblez: la exigencia de sumergirse en el meollo de las cosas y sin embargo permanecer al margen como observador neutral.
EL DINERO: la verdadera ventaja de tener dinero frente a no tenerlo no es que se pudieran comprar mas cosas, sino que ya no tenía uno que ir por ahí con esa idea infernal flotando como una burbuja sobre la cabeza: pensar en el dinero 748 veces al día.
NO ENCAJAR: Mira Archie, eres un individuo aparte, una persona especial … Eres dueño de ti mismo, y debido a eso tu compañía resulta apasionante, pero también por la misma razón nunca vas a encajar en ninguna parte, lo que es bueno, créeme, porque podrás seguir dependiendo únicamente de ti mismo, y un hombre que solo depende de si mismo es mejor que los demás, aunque no encaje.
RISA Y LLANTO: Demócrito y Heráclito, los dos pensadores presocráticos a quienes se conocía comúnmente como “el filósofo que ríe” y el «filósofo que llora». Una frase de John Donne, “Ahora entre nuestros hombres sabios, dudo que a muchos se viera riendo de las lágrimas de Heráclito, pero a ningún llorando ante la risa de Demócrito.
GUERRA FRIA: John Foster Dulles y su hermano Allen, los dos hombres que habían inventado la Guerra Fría como secretario de Estado y director de la CIA en el mandato de Eisenhower, y de no haber sido por lo que aquéllos dos habían hecho en la década de los cincuenta, Estados Unidos no habría combatido contra Vietnam del Norte en los sesenta.
VIRTUD: … pero vivía con la certidumbre de que los débiles heredarían la tierra, que en la virtud residía la recompensa y que no hacer a los demás lo que no quería que le hicieran, era una norma de conducta vital mucho más sensata que seguir los preceptos de la regla de oro, que obligaba a los seres humanos a llevar una vida de santos que no los conducía sino a la culpa y a la continua desesperación.
PADRE E HIJO: su padre, que no bebía ni fumaba, siempre en forma y atlético, iba a vivir hasta muy avanzada edad y de una u otra forma, en algún momento de los decenios que habían de venir, Ferguson y él habrían encontrado el modo de purgar el rencor que había surgido entre los dos, pero tal suposición se basaba en la certeza de que aún tenían muchos años por delante y de pronto ya no había mas años, ni un solo día, ni una hora, ni una fracción de segundo más. … Yo esperaba que él se pusiera en contacto conmigo, él esperaba que yo me pusiera en contacto con él, y antes de que cualquiera de los dos estuviera dispuesto a ceder se acabo el tiempo.